Ir al contenido
Restos de homininos de Xujiayao, China: maxilar, molares, fragmentos parietales, occipital, mandíbula y temporal

Denisovanos: fósiles de Xujiayao identificados gracias a las proteínas antiguas

Foto: Hong Ao, Chun-Ru Liu, Andrew P. Roberts, Peng Zhang, and Xin, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

MundoPor la redacción de Archéo-Logis4 min de lectura

Lire en français · Read in English · Auf Deutsch lesen

Unos fragmentos fósiles descubiertos en los años 1970 en el yacimiento paleolítico de Xujiayao, en el norte de China, pertenecerían a los denisovanos, un grupo de humanos arcaicos aún poco conocido. Según los trabajos del equipo de Qiaomei Fu, de la Academia China de Ciencias, estos restos fueron identificados mediante el análisis de sus proteínas y comparados con fósiles neandertales, humanos modernos y otros homininos. El estudio, publicado en la revista Nature y difundido por Phys.org y Archaeology Magazine, plantea una conclusión que podría ampliar el área geográfica de este linaje.

Un yacimiento chino revelado por las excavaciones de los años 1970

El yacimiento de Xujiayao, situado en el norte de China, proporcionó en los años 1970 un cráneo y una mandíbula parciales. Estos vestigios no habían recibido una atribución cierta y permanecieron durante mucho tiempo clasificados sin una identificación precisa. Han recuperado relevancia gracias a nuevos métodos de análisis, aplicados más de cincuenta años después de su descubrimiento.

El sitio se inscribe en una región donde los arqueólogos llevan décadas tratando de reconstruir las poblaciones humanas del Pleistoceno medio y superior. Los fósiles de este tipo siguen siendo raros, y cada nueva atribución modifica el mapa de los antiguos asentamientos, tanto en Asia como en otros lugares. Las colecciones procedentes de estas excavaciones antiguas constituyen hoy un material muy valioso para la investigación.

La aportación decisiva de las proteínas antiguas

Según Archaeology Magazine, el equipo de Qiaomei Fu identificó 18 proteínas en los fósiles. Entre ellas figura una variante del colágeno que solo se encuentra en los denisovanos, y ni en los neandertales ni en los humanos modernos. Este marcador molecular permitió zanjar lo que la morfología por sí sola dejaba en duda.

Este enfoque, denominado paleoproteómica, aprovecha las moléculas conservadas en huesos y dientes. Resulta especialmente útil cuando el ADN está demasiado degradado para leerse, ya que las proteínas resisten mejor el paso del tiempo. Así permite atribuir restos a un grupo biológico incluso cuando el genoma ya no es accesible.

Una morfología entre la herencia antigua y los rasgos neandertales

Los investigadores evaluaron después la forma de los fósiles y emplearon modelos informáticos en tres dimensiones para reconstruir los huesos. Estas imágenes se compararon con las de neandertales, humanos modernos y otros homininos, lo que permitió situar con precisión los caracteres observados.

Según el estudio, los denisovanos combinaban rasgos heredados de homininos ancestrales, caracteres neandertales y los de otras especies humanas más recientes. Habrían tenido cráneos bajos y relativamente planos, con huesos gruesos, arcos superciliares prominentes y rasgos faciales aplanados. Este mosaico de caracteres ilustra la diversidad de las poblaciones arcaicas de finales del Pleistoceno.

Un área de distribución probablemente más amplia en Asia oriental

Los autores estiman que los denisovanos vivieron probablemente en toda Asia oriental. Según ellos, otros fósiles descubiertos en la región podrían pertenecer también a este mismo linaje, lo que amplía considerablemente el campo de las investigaciones.

Esta hipótesis invita a reexaminar colecciones antiguas, a menudo conservadas en museos e institutos chinos, con las herramientas hoy disponibles. Refuerza además la idea de una diversidad de poblaciones arcaicas cuyos contornos aún deben precisarse, y muestra que restos considerados corrientes pueden resultar decisivos.

Lo que este descubrimiento cambia para la prehistoria

La identificación de los restos de Xujiayao demuestra que fósiles estudiados desde hace medio siglo todavía pueden aportar información importante cuando se dispone de nuevas herramientas. Confirma que la prehistoria humana es un campo en el que las atribuciones se revisan periódicamente a medida que avanzan las técnicas.

Para el público, estos avances suelen tener cabida en las exposiciones dedicadas a la prehistoria asiática, donde las colecciones de homininos y herramientas permiten situar estos hallazgos en su contexto. Los visitantes interesados pueden así seguir la evolución del conocimiento sobre los denisovanos a través de los museos que conservan estos testimonios.

Preguntas frecuentes

¿Quiénes eran los denisovanos?

Los denisovanos son un grupo de humanos arcaicos conocido sobre todo por algunos fósiles y por rastros genéticos. Vivieron en Asia y su morfología combinaba rasgos antiguos, neandertales y más recientes. Lo que se sabe de ellos todavía se basa en pocos vestigios.

¿Dónde se descubrió el yacimiento de Xujiayao?

El yacimiento de Xujiayao se encuentra en el norte de China. Los fósiles hallados allí en los años 1970 acaban de atribuirse a los denisovanos. Forma parte de los yacimientos clave de la prehistoria asiática.

¿Cómo se identifica un fósil mediante proteínas?

La paleoproteómica analiza las proteínas conservadas en huesos y dientes. Algunas variantes son propias de un grupo biológico, lo que permite identificarlo. Este método funciona incluso cuando el ADN está demasiado degradado.

¿Eran conocidos los fósiles de Xujiayao antes?

Sí, en los años 1970 se había descubierto en este yacimiento un cráneo y una mandíbula parciales. No habían recibido una atribución cierta antes de este nuevo análisis, que los vincula con los denisovanos.

Fuentes

Síntesis original redactada con ayuda de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, verificada automáticamente y traducida del original en francés. La información y las citas pertenecen a sus autores. Leer el original en francés.

Más noticias