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Hace unos 200 000 años, los primeros Homo sapiens del África austral vivían en paisajes sin equivalente actual. Según un estudio publicado en la revista Communications Earth & Environment y difundido por el CNRS, la disponibilidad de alimento habría influido en la manera en que fabricaban sus herramientas de piedra, retocándolas más cuando los recursos escaseaban, sobre todo en Florisbad.
Un Middle Stone Age en plena transformación
Hace unos 300 000 años, la aparición de los primeros Homo sapiens en África va acompañada de profundos cambios culturales y tecnológicos. Marcan el inicio del Middle Stone Age, la prehistoria media de África, un periodo en el que las técnicas de talla de la piedra se diversifican notablemente.
Estas transformaciones se producen en paisajes que también estaban cambiando. Para comprender cómo se adaptaban nuestros antepasados más antiguos, los investigadores deben reconstruir los entornos que frecuentaban, un planteamiento central en esta investigación.
Paisajes sin equivalente moderno
Hoy en día, el interior central de Sudáfrica está dominado por extensas estepas áridas. Sin embargo, hace unos 200 000 años, la región contaba con una proporción importante de arbustos y plantas adaptadas a condiciones más templadas, así como con un abastecimiento considerable de agua dulce.
Las lluvias además se repartían de forma más regular a lo largo del año, al contrario del régimen estacional actual. Estos paisajes denominados «no análogos» no corresponden a ninguno de los grandes tipos de ecosistemas sudafricanos actuales. En Florisbad, estos cambios pudieron modificar la disponibilidad de recursos alimentarios y, por consiguiente, las prácticas de los primeros Homo sapiens.
Leer el pasado en la cera de las plantas
Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron los n-alcanos, moléculas presentes en la cera que protege las hojas de los vegetales y que se conservan en las capas sedimentarias. Las distintas formas de carbono e hidrógeno que las componen informan, en particular, sobre la vegetación y el clima del pasado.
Gracias a la datación por luminiscencia de granos de arena, los investigadores atribuyeron una antigüedad de unos 200 000 años a ciertas capas de Florisbad, yacimiento donde se descubrió en 1932 uno de los cráneos más antiguos atribuidos a Homo sapiens.
Herramientas reelaboradas según los recursos
Al cruzar estos paisajes reconstruidos con las herramientas de piedra y los restos faunísticos hallados en el yacimiento de Florisbad, los investigadores pusieron de manifiesto una relación entre la productividad ambiental y las técnicas de talla. Cuando el alimento era probablemente menos abundante o más difícil de obtener, las herramientas se retocaban con mayor frecuencia.
Este trabajo adicional las hacía más duraderas y permitía reutilizarlas. Por el contrario, cuando los recursos eran más accesibles, bastaban lascas poco retocadas, más rápidas de producir, para trocear la carne. Nuestros antepasados ajustaban así constantemente sus estrategias de subsistencia a ecosistemas cambiantes.
Hacia otros yacimientos del África austral
Según los autores del estudio, estos resultados muestran el papel que los cambios ambientales pudieron desempeñar en la forma de vida de los representantes más antiguos de nuestra especie. Aplicado a otros yacimientos del África austral, este enfoque podría esclarecer la función de la variabilidad climática en la historia de las primeras poblaciones humanas.
Para los aficionados a la prehistoria, las colecciones de herramientas del Middle Stone Age se exhiben en varios museos sudafricanos, y los yacimientos de la región abren nuevas posibilidades de visita a medida que avanza la investigación.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Middle Stone Age?
El Middle Stone Age es la prehistoria media de África, situada aproximadamente entre 300 000 y 40 000 años atrás. Se caracteriza por la diversificación de las técnicas de talla de la piedra y por la aparición de los primeros Homo sapiens. Este periodo precede al Late Stone Age.
¿Por qué es importante el yacimiento de Florisbad?
Florisbad, en Sudáfrica, proporcionó en 1932 uno de los cráneos más antiguos atribuidos a Homo sapiens. Sus capas sedimentarias, datadas en unos 200 000 años, permiten hoy reconstruir los paisajes y los modos de vida de estos primeros humanos.
¿Cómo se reconstruyen los entornos antiguos?
Los investigadores analizan los n-alcanos, moléculas procedentes de la cera de las hojas conservadas en los sedimentos. Su composición en carbono e hidrógeno informa sobre la vegetación y el clima del pasado. La datación por luminiscencia de granos de arena complementa estas mediciones.
¿Una herramienta muy retocada es más antigua?
No necesariamente. Según este estudio, un retoque intenso refleja sobre todo el deseo de hacer la herramienta más duradera y reutilizable cuando el alimento escasea. Indica una estrategia de adaptación más que un criterio cronológico.
Fuentes
Síntesis original redactada con ayuda de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, verificada automáticamente y traducida del original en francés. La información y las citas pertenecen a sus autores. Leer el original en francés.


