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Sección geológica de Wadi al-Hitan que muestra los estratos donde se hallaron fósiles antiguos, en el desierto occidental de Egipto

Un fossile de singe vieux de 18 millones de años descubierto en Egipto

Foto: DagdaMor, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

MundoPor la redacción de Archéo-Logis4 min de lectura

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Un fósil de simio descubierto en Egipto podría reescribir la historia de los orígenes humanos. Bautizado Masripithecus moghraensis, este animal vivió hace entre 17 y 18 millones de años, durante el Mioceno inferior, y sus restos fueron hallados en Wadi Moghra, en el norte del país. Descrito en la revista Science, se trata del primer gran simio fósil seguro jamás encontrado en el norte de África.

Un hallazgo que llena un vacío

Durante décadas, los investigadores creyeron que los primeros simios y sus parientes cercanos se concentraban sobre todo en el sur de África. Los yacimientos norteafricanos habían proporcionado restos de simios antiguos del Mioceno inferior, pero nunca de grandes simios de ese mismo periodo. Esta ausencia influía fuertemente en las teorías sobre la evolución de este grupo.

Según el estudio publicado el 26 de marzo de 2026 en la revista Science, el equipo internacional, que reúne al Mansoura University Vertebrate Paleontology Center de Egipto y a la University of Southern California de Estados Unidos, sugiere que el norte de África y Oriente Medio pudieron desempeñar un papel central en el surgimiento del linaje que dio origen a todos los grandes simios actuales.

Un animal de dientes singulares

Los fósiles fueron recogidos durante campañas realizadas en 2023 y 2024 por el laboratorio Sallam, en Wadi Moghra. Los restos se limitan a una mandíbula inferior, pero la combinación de sus caracteres es inusual: una mandíbula muy robusta, grandes caninos y premolares imponentes, así como molares con superficies masticatorias redondeadas y muy texturizadas.

Estos rasgos sugieren una dieta compuesta principalmente por frutos, con la capacidad de triturar alimentos más duros como nueces o semillas cuando era necesario. Esta flexibilidad alimentaria pudo constituir una ventaja valiosa en una época en la que el clima se volvía más contrastado según las estaciones.

Un lugar inesperado en el árbol genealógico

El análisis de la posición de Masripithecus en el árbol evolutivo deparó una sorpresa. Según los investigadores, la especie estaría más emparentada con los grandes simios vivos que cualquier especie conocida del Mioceno inferior de África oriental. Para llegar a este resultado, el equipo empleó métodos estadísticos bayesianos, que permiten comparar varios escenarios evolutivos y evaluar el peso de las pruebas a favor de cada uno.

Los científicos combinaron datos anatómicos de simios vivos y extintos, información genética de las especies actuales y las edades geológicas de los fósiles. Así reconstruyeron los vínculos de parentesco y exploraron el lugar donde pudo vivir su ancestro común.

El norte de África, posible cuna de los grandes simios

Otros análisis de la distribución antigua de los animales señalan el norte de África y Oriente Medio como los focos geográficos más probables del ancestro común de todos los grandes simios vivos. Ese ancestro habría vivido durante el Mioceno inferior, un periodo de unos 23 a 16 millones de años marcado por la diversificación de los linajes de simios y por profundos cambios ambientales.

La geografía desempeña aquí un papel clave. África y Arabia se acercaban entonces a Asia, y las variaciones del nivel del mar modificaban periódicamente las conexiones terrestres. Esta región ocupaba, por tanto, una posición estratégica para los intercambios entre África y Eurasia.

Una hipótesis que genera debate

Erik Seiffert, paleontólogo de la University of Southern California y coautor del estudio, reconoce que durante mucho tiempo consideró probable un origen en África oriental para el ancestro común de los grandes simios. Los nuevos análisis cuestionan con fuerza esta idea, sin depender únicamente de Masripithecus.

Los investigadores no afirman, sin embargo, que esta especie sea un antepasado directo de los humanos ni siquiera de los grandes simios actuales. Sobre todo aporta indicios sobre el lugar donde pudo surgir el linaje ancestral más amplio, un matiz importante para interpretar estos resultados.

Preguntas frecuentes

¿Qué fósil de simio se ha descubierto en Egipto?

Se trata de Masripithecus moghraensis, un gran simio de entre 17 y 18 millones de años. Sus restos, una mandíbula inferior, fueron hallados en Wadi Moghra, en el norte de Egipto. Es el primer gran simio fósil seguro descubierto en el norte de África.

¿Los humanos vienen de Egipto?

Este fósil no demuestra que los humanos desciendan directamente de un simio egipcio. Sugiere que el ancestro común de los grandes simios, del que forman parte los humanos, pudo vivir en el norte de África o en Oriente Medio. La hipótesis sigue siendo discutida por la comunidad científica.

¿Por qué este descubrimiento cuestiona África oriental?

Durante mucho tiempo se pensó que los orígenes de los grandes simios se situaban en África oriental. El análisis de este fósil y de la distribución antigua de los animales orienta ahora hacia el norte de África y Oriente Medio. Esto obliga a revisar el escenario de la evolución de los primates.

¿Cómo dataron los investigadores este fósil?

Los fósiles se atribuyeron al Mioceno inferior, entre 17 y 18 millones de años. Los científicos integraron estas edades geológicas en sus análisis evolutivos. Estos datos, combinados con la anatomía y la genética, les permitieron estimar cuándo y dónde se separaron las distintas ramas.

Fuentes

Síntesis original redactada con ayuda de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, verificada automáticamente y traducida del original en francés. La información y las citas pertenecen a sus autores. Leer el original en francés.

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