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Hace más de 30.000 años, los grupos humanos de la cultura gravetiense estaban mucho más conectados de lo que se creía. Un equipo internacional dirigido por la Universidad de Viena publica en Science Advances nuevas pruebas genéticas de intercambios a larga distancia, obtenidas a partir de restos humanos escasos y de ADN conservado en los sedimentos de cuevas, entre ellas la de Isturitz, en el suroeste de Francia.
Una cultura gravetiense muy extendida
El Gravetiense es una de las grandes culturas del Paleolítico superior europeo. Según los datos recogidos por Phys.org, se extendió por el continente entre hace aproximadamente 34.000 y 25.000 años.
Los vestigios arqueológicos sugerían desde hace tiempo contactos amplios entre grupos, pero los datos genéticos dibujaban hasta ahora dos grandes conjuntos relativamente estables, uno oriental y otro occidental. El nuevo estudio matiza esta imagen.
Una mujer de Isturitz en el cruce de linajes
Los restos de una mujer de la cueva de Isturitz, en el suroeste de Francia, que vivió hace unos 30.000 años, han proporcionado el conjunto de datos genómicos a escala de genoma más antiguo de un humano moderno procedente del suroeste europeo. Según el estudio, su ascendencia está mayoritariamente ligada al linaje de Europa occidental, pero también porta una parte de ascendencia vinculada a las poblaciones de Europa central y oriental.
El modelado genético data este flujo génico en torno a 32.500 a 31.500 años antes de nuestra era. Una señal comparable se ha detectado en un individuo de Ormesson, en Francia, estudiado con anterioridad. Junto con los indicios arqueológicos, estos datos sugieren que Isturitz pudo ser un lugar de encuentro entre grupos diferentes.
El ADN extraído de los sedimentos
Una de las innovaciones de este trabajo es el uso del ADN antiguo conservado directamente en los sedimentos. En la cueva de El Mirón, en Cantabria, los investigadores recuperaron suficiente ADN nuclear humano en un estrato de unos 22.000 años para determinar su ascendencia genética, aunque allí no se había encontrado ningún hueso ni diente humano.
Este método, llamado ADN sedimentario, permite relacionar niveles arqueológicos con la ascendencia de las personas que ocuparon un yacimiento, incluso en ausencia de restos esqueléticos. Según los autores, los resultados muestran que esa ascendencia se mantuvo hasta el Último Máximo Glacial, lo que respalda la idea de que la península Ibérica sirvió de refugio durante la era glaciar.
Continuidad regional y prácticas de unión
Paralelamente a los intercambios, el estudio pone de manifiesto una fuerte continuidad poblacional en el suroeste europeo. Los datos genómicos de la cueva de Chufín, en el norte de España, indican que la ascendencia de Europa occidental se mantuvo en la región durante varios milenios.
El equipo analizó también Ostuni1b, un feto masculino del sur de Italia, muy probablemente hijo de la mujer Ostuni1, ya estudiada. Su padre procedía probablemente de la misma población genética, pero los progenitores no estaban estrechamente emparentados, lo que sugiere prácticas de unión que limitaban la consanguinidad. Estos resultados muestran que la continuidad regional y los intercambios a gran distancia podían coexistir.
Hacia nuevas investigaciones
Los investigadores prevén combinar el ADN sedimentario con análisis proteómicos avanzados, para estudiar las primeras expansiones transeuropeas de Homo sapiens y sus interacciones con los carnívoros, allí donde los restos orgánicos son escasos.
Para situar estos resultados en su contexto, los lectores pueden consultar las fichas del sitio dedicadas a las cuevas decoradas y a los yacimientos gravetienses del suroeste de Francia, así como las colecciones de los museos de prehistoria de los Pirineos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la cultura gravetiense?
El Gravetiense es una cultura del Paleolítico superior, extendida por Europa entre hace aproximadamente 34.000 y 25.000 años. Se conoce por sus herramientas de sílex y sus vestigios artísticos. Sus grupos mantenían contactos en territorios muy amplios.
¿Qué reveló la mujer de la cueva de Isturitz?
Según el estudio, esta mujer, que vivió hace unos 30.000 años, tiene una ascendencia mayoritariamente de Europa occidental, pero también una parte vinculada a las poblaciones de Europa central y oriental. Su genoma atestigua un flujo génico datado en torno a 32.500 a 31.500 años.
¿Qué es el ADN sedimentario?
El ADN sedimentario es el ADN humano conservado directamente en los sedimentos de una cueva, sin huesos ni dientes. Permite identificar la ascendencia de los ocupantes de un nivel arqueológico. Este método se utilizó en El Mirón, en Cantabria.
¿Dónde publicar o leer el estudio original?
El estudio se titula «Early Gravettian genomic data from Western Europe Reveal Population Movements before the LGM» y fue publicado en la revista Science Advances en 2026. Su autor principal es Pere Gelabert, de la Universidad de Viena.
Fuentes
Síntesis original redactada con ayuda de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, verificada automáticamente y traducida del original en francés. La información y las citas pertenecen a sus autores. Leer el original en francés.



