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Macho joven de eland común (Taurotragus oryx) en la reserva Masái Mara, Kenia, con su gran porte de sabana

Colágeno de eland en ocre de 60 000 años en Sudáfrica

Foto: Diego Delso, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

MundoPor la redacción de Archéo-Logis4 min de lectura

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Un equipo de la Universidad de Kyushu, la Universidad de Bergen y la Universidad de Copenhague señala la presencia de colágeno de eland, un gran antílope, en una superficie rica en ocre de 60 000 años de antigüedad. El hallazgo, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, se realizó en el yacimiento de Kilpdrift, en los acantilados costeros de la reserva natural De Hoop, en Sudáfrica. Aporta una pista poco común sobre el uso del ocre por parte de los primeros Homo sapiens de ocre de 60 000 años.

Un ocre asociado a materias animales

Según el estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B, los investigadores identificaron proteínas de tipo I pertenecientes al colágeno del eland común (Taurotragus oryx) en una superficie rica en ocre del yacimiento de Kilpdrift. Según los autores, este descubrimiento constituye una prueba biomolecular de que materiales de origen animal estaban asociados al uso del ocre durante el Middle Stone Age.

Se barajan dos escenarios. O bien materias animales se mezclaron voluntariamente con el ocre, o bien pieles de eland tratadas con este pigmento estaban presentes en el yacimiento. En ambos casos, la ocupación humana de este lugar, hace unos 60 000 años, incluía actividades técnicas que implicaban sustancias orgánicas.

Por qué esta prueba es rara

El ocre, una arcilla rica en óxidos de hierro, se conoce desde hace mucho tiempo por sus colores rojos, amarillos o pardos, utilizados para pintar, decorar o tratar objetos. Sin embargo, los compuestos orgánicos que podían mezclarse con él, como las grasas o los aglutinantes animales, se conservan muy mal. Según los autores del estudio, las pruebas de tales mezclas eran extremadamente raras, sobre todo en África.

El nuevo resultado abre así una vía para estudiar los usos cotidianos, técnicos y quizá simbólicos del ocre, en una época en la que los primeros humanos modernos desarrollaban comportamientos complejos.

La paleoproteómica, un método para leer los sedimentos

El método empleado es la paleoproteómica, el análisis de alto rendimiento de proteínas antiguas. Los investigadores trabajaron con muestras de sedimentos archivadas, extraídas en el yacimiento de Kilpdrift. Las proteínas se extrajeron y se analizaron mediante cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas en tándem (LC-MS/MS).

Los fragmentos obtenidos se compararon con amplias bases de datos de proteínas, así como con una base de referencia específica del colágeno, para identificar su especie de origen. Este enfoque, detallado en el estudio firmado por Zahra Haghighi y sus colegas, muestra que es posible recuperar proteínas antiguas en sedimentos arqueológicos africanos, donde el ADN antiguo rara vez sobrevive.

Una nueva herramienta para la arqueología del comportamiento

Más allá del caso de Kilpdrift, los autores subrayan que la paleoproteómica permite examinar materias biológicas que ya no son visibles en el registro arqueológico. Los materiales orgánicos desaparecidos, como tejidos, colas o aglutinantes, pueden así dejar una huella molecular en la tierra.

Para los investigadores que estudian el comportamiento de las primeras sociedades humanas, este método amplía el abanico de preguntas posibles, en particular sobre la circulación de saberes técnicos y el papel simbólico de las prácticas relacionadas con los pigmentos.

Perspectivas para los yacimientos del sur de África

El descubrimiento se basa en sedimentos ya extraídos, lo que demuestra que las colecciones antiguas pueden aportar información nueva cuando se reanalizan con herramientas recientes. Otros yacimientos del Middle Stone Age del sur de África, ricos en ocre, podrían ser objeto de análisis similares.

Los investigadores sugieren que este tipo de estudio permitirá precisar qué materias se empleaban con el ocre y cuál era su papel tanto en la vida cotidiana como en las prácticas de alcance simbólico.

Preguntas frecuentes

¿Qué era el ocre utilizado hace 60 000 años?

El ocre es una tierra coloreada rica en óxidos de hierro, que da tonos rojos, amarillos o pardos. Los primeros humanos lo usaban para colorear, decorar o tratar materiales. Su presencia en un yacimiento del Middle Stone Age indica usos técnicos o simbólicos antiguos.

¿Dónde se encuentra el yacimiento de Kilpdrift?

El Kilpdrift Complex es un yacimiento arqueológico del Middle y del Later Stone Age situado en los acantilados costeros de la reserva natural De Hoop, en Sudáfrica. Ha proporcionado una superficie ocrada datada en unos 60 000 años de antigüedad.

¿Qué es la paleoproteómica?

La paleoproteómica es el análisis de alto rendimiento de proteínas antiguas conservadas en materiales arqueológicos. Permite identificar la especie animal de origen de las proteínas, incluso cuando el ADN antiguo ha desaparecido.

¿Por qué es importante el colágeno de eland?

El colágeno es una proteína presente en los tejidos animales. Su identificación en el ocre indica que un material de origen animal, como una piel o una sustancia mezclada, estaba asociado al pigmento. Es una prueba poco común de los usos orgánicos del ocre durante el Middle Stone Age.

Fuentes

Síntesis original redactada con ayuda de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, verificada automáticamente y traducida del original en francés. La información y las citas pertenecen a sus autores. Leer el original en francés.

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