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Arqueólogos del Inrap han descubierto, cerca de Colmar, en el noreste de Francia, una pequeña necrópolis del siglo V que alberga las sepulturas de dos jefes germanos acompañados de dos caballos. Estas tumbas, fechadas hacia el 450-500 d. C., arrojan luz sobre el periodo de transición que sigue a la caída del Imperio romano de Occidente. El hallazgo lo recoge Live Science, que se hace eco de un comunicado del instituto fechado el 6 de noviembre.
Un yacimiento nacido en la época galorromana
Antes de acoger una necrópolis germana, el terreno excavado conserva las huellas de una aldea galorromana ocupada entre los siglos I y III. Los arqueólogos han sacado a la luz varias casas antiguas, hogares, pozos y zonas artesanales, según el Inrap.
Este pasado romano hace que el lugar sea especialmente valioso. Muestra cómo un hábitat instalado bajo el Imperio fue relevado, varios siglos después, por grupos funerarios procedentes de un mundo completamente distinto, lo que permite seguir la transformación de los paisajes y de las comunidades en la frontera del Rin.
Una necrópolis del siglo V poco documentada
La necrópolis se utilizó entre aproximadamente el 450 y el 500 d. C. Cuenta con once tumbas de adultos, tres de niños y dos sepulturas de caballos, un conjunto que ofrece una visión bastante completa de una comunidad a lo largo de unas pocas décadas.
Este periodo es crucial en Europa occidental, marcado por el colapso de la autoridad romana y por los movimientos de pueblos germanos, en particular los godos y los vándalos que ocuparon Roma en el siglo V. Pocos cementerios de esta época han sido excavados en la región, lo que confiere al yacimiento un valor científico particular.
Sepulturas femeninas de alto estatus
En dos tumbas de mujeres, los excavadores encontraron fíbulas de plata en forma de pájaro, collares de cuentas de vidrio y un peine de hueso. Estos objetos sugieren que estas mujeres pertenecían a un entorno social elevado.
El ajuar funerario permite esbozar la jerarquía interna de la comunidad. Los adornos y los objetos de aseo colocados en las tumbas revelan identidades sociales bien distintas dentro de un mismo grupo enterrado en el mismo lugar.
Armas y caballos de los jefes guerreros
Las tumbas más notables son las de dos hombres, dotados de un ajuar de gran calidad: una espada cuya vaina de madera se conserva parcialmente, un escudo, una jabalina y un scramasaxe, sable corto típico de los germanos, decorado con un accesorio de oro y granate.
Según los arqueólogos, estas armas son características de las sepulturas de jefes germanos o de mercenarios. Dos caballos, enterrados cerca con sus arreos, completan este cuadro de prestigio militar, ya que el caballo era a la vez un signo de rango y una herramienta de combate.
Heridas que cuentan batallas
El estudio de los huesos aporta indicios adicionales. Dos individuos presentan heridas de puñal sin señales de cicatrización, lo que sugiere una muerte rápida y violenta. Otro hombre tiene la rodilla derecha anquilosada, es decir, con los huesos fusionados, un estado que suele resultar de una herida mal curada.
Los arqueólogos piensan que estos objetos no servían solo para la ostentación. Se prevén análisis complementarios de los esqueletos para comprobar si estas lesiones se sufrieron efectivamente en combates, lo que reforzaría la imagen de guerreros de élite.
Un yacimiento clave para entender la caída de Roma
La caída del Imperio romano de Occidente ha sido durante mucho tiempo objeto de debate entre los historiadores. Han sido pocos los yacimientos germanos del siglo V excavados, por lo que el de Colmar aporta datos escasos sobre las convulsiones políticas y sociales que afectaron a las comunidades situadas en los márgenes del Imperio.
Para quienes deseen profundizar en el tema, las colecciones arqueológicas alsacianas y los yacimientos merovingios de la región ofrecen puntos de comparación útiles para situar este descubrimiento en su contexto.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se descubrieron las tumbas de jefes germanos?
Las tumbas se descubrieron cerca de la ciudad de Colmar, en el noreste de Francia, a solo unos kilómetros del Rin, que sirve de frontera con Alemania. Las excavaciones fueron realizadas por el Inrap.
¿Cuándo se utilizaron estas sepulturas?
La necrópolis se utilizó aproximadamente entre el 450 y el 500 d. C. Este periodo corresponde al siglo V, cuando se derrumba el Imperio romano de Occidente.
¿Qué se encontró en las tumbas de los guerreros?
Las dos tumbas masculinas contenían una espada, un escudo, una jabalina y un scramasaxe decorado con oro y granate. También se enterraron cerca dos caballos con sus arreos.
¿Por qué son importantes estos descubrimientos?
Se han excavado pocos cementerios germanos del siglo V. Este yacimiento aporta, por tanto, información escasa sobre las convulsiones ligadas a la caída del Imperio romano y sobre las comunidades situadas en sus márgenes.
Fuentes
- Rare fifth-century burials of Germanic chieftains with dazzling weapons and warhorses discovered in France — Live Science
Síntesis original redactada con ayuda de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, verificada automáticamente y traducida del original en francés. La información y las citas pertenecen a sus autores. Leer el original en francés.



