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Un nuevo estudio, publicado en el South African Archaeological Bulletin, señala el primer arte rupestre en estarcido identificado jamás en toda el África austral. Localizado en el abrigo de La Rochelle, en la provincia de Mpumalanga, presenta dos figuras humanas rojas de unos 9 cm, realizadas con plantillas, una técnica poco frecuente a escala mundial. Sus autores, David Pearce y Kiah Johnson, describen el hallazgo, que reabre las preguntas sobre las prácticas gráficas de las poblaciones de la región.
Un arte rupestre ya muy rico
El África austral posee uno de los conjuntos de arte rupestre más detallados y elaborados del mundo. En ellos aparecen manadas de antílopes en plena carrera, hombres danzando y seres humanoides a veces provistos de alas, pezuñas o cuernos. Estas imágenes se pintaban generalmente con pincel fino o directamente con los dedos, en un estilo asociado a los cazadores-recolectores que habitaron estos paisajes durante milenios.
Lo que faltaba hasta ahora era el estarcido. Este procedimiento consiste en aplicar color alrededor de un objeto apoyado contra la roca, dejando una silueta en negativo una vez retirado el objeto. Es conocido en todo el mundo, desde las manos pintadas en China o en la Europa paleolítica hasta los objetos cotidianos, como los bumeranes, las hachas o las garras de casuario, utilizados en el área austronesia. Su ausencia en el corpus sudafricano constituía, por tanto, una anomalía.
Un abrigo documentado desde hace tiempo, un detalle pasado por alto
Los investigadores descubrieron los estarcidos en el abrigo de La Rochelle, en las tierras altas de Mpumalanga. Según el estudio, la región cuenta con numerosos acantilados y abrigos poco profundos, de los que muy pocos conservan pinturas, pues estas han sido a menudo borradas por el sol, el viento y la lluvia. El abrigo de La Rochelle es una excepción: es relativamente amplio para la zona, su suelo está cementado y a veces acoge oficios religiosos, con bancos de madera y un púlpito improvisado.
Anna Steyn había registrado el yacimiento en 1995, y Mdudusi Maseko lo documentó de nuevo en 2020. Sin embargo, según los autores, una salpicadura de pintura inusual había pasado inadvertida. Las dos figuras, pintadas en rojo, se confunden entre las numerosas representaciones de hartebeests, elands y seres humanoides que decoran las paredes. Para David Pearce, la mirada debe acostumbrarse a estas formas: «Al final aparecieron con claridad, un poco como las ilusiones ópticas».
¿Cómo se realizaron estas figuras?
Para obtener estas siluetas había que sentarse, fabricar una plantilla, quizá de cera de abeja, arcilla o madera, apoyarla contra la pared y luego soplar o proyectar la pintura sobre su superficie. Estas figuras humanoides miden apenas 9 cm de alto, lo que da testimonio de un trabajo minucioso. Según David Pearce, investigador de arte rupestre en la Universidad de Witwatersrand, los estarcidos especialmente diseñados son raros, lo que hace que este sea singular no solo en el África austral sino a escala mundial.
Los autores subrayan que ninguna tradición local, ningún precedente ni dato etnográfico permite explicar estas figuras. Se desconocen su antigüedad, sus autores y su significado. Kiah Johnson, arqueóloga en Cambridge, las interpreta como una imagen fragmentaria de la innovación, pero también de un espacio compartido y de una filosofía común, sin poder determinar si se trata de un solo grupo que regresó varias veces al lugar.
¿Estarcidos desaparecidos?
Dado el estado de conservación de numerosas pinturas de la región, es posible que otros estarcidos hayan existido y luego desaparecido con las lluvias. David Pearce indica que las investigaciones realizadas en la zona no han aportado por el momento muchos otros ejemplos, sin descartar que todavía existan, simplemente sin descubrir.
Se plantea además otra hipótesis: quizá estos motivos no estaban destinados a las paredes rocosas. Podrían haber decorado cuerpos, prendas o construcciones de piedra, soportes de los que hoy no queda nada. El estarcido podría haber sido entonces una práctica muy extendida, sin dejar huellas en los abrigos.
Un hallazgo que enriquece la diversidad regional
Para David Pearce, este descubrimiento se suma a un patrimonio ya muy rico y complejo, y amplía la diversidad de las tradiciones locales. Kiah Johnson recuerda, por su parte, que África sigue siendo un continente donde subsisten elementos mal comprendidos, e incluso quizá nunca lo sean, y que sería erróneo creer que ya lo hemos descubierto todo.
Los investigadores esperan ahora que otros yacimientos revelen estarcidos comparables, a fin de comprender mejor el significado y la cronología de estas imágenes. Para los visitantes, el arte rupestre sudafricano sigue siendo accesible en varios parques y sitios protegidos de la región, donde es posible observar in situ estos conjuntos pintados.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el arte rupestre en estarcido?
Son imágenes obtenidas proyectando color alrededor de un objeto o una plantilla apoyada contra la roca. La silueta aparece en negativo sobre la pared una vez retirada la plantilla. Esta técnica se conoce en numerosas regiones del mundo.
¿Dónde se encuentra el abrigo de La Rochelle?
El abrigo de La Rochelle está situado en la provincia de Mpumalanga, en Sudáfrica, en las tierras altas. Se distingue de la mayoría de los abrigos de la región por su tamaño y su suelo cementado.
¿Qué importancia tiene este hallazgo?
Estas figuras constituyen los primeros estarcidos rupestres identificados en el África austral. Realizados a partir de una plantilla especialmente diseñada, son además raros a escala mundial, lo que los convierte en un testimonio singular.
¿Cuándo se realizaron estos estarcidos?
Su antigüedad aún no se conoce. Los autores ignoran también quién los realizó y con qué propósito, ya que estas figuras no tienen precedentes en las tradiciones locales conocidas.
Fuentes
Síntesis original redactada con ayuda de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, verificada automáticamente y traducida del original en francés. La información y las citas pertenecen a sus autores. Leer el original en francés.



