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Yacimiento arqueológico de Atxa, restos de un campamento militar romano del siglo I d. C. en Vitoria-Gasteiz, País Vasco

Une ville celte incendiée par les Romains en Espagne : ce que révèle le camp militaire de León

Foto: Basotxerri, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

MundoPor la redacción de Archéo-Logis4 min de lectura

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En el norte de España, arqueólogos han descubierto un campamento militar romano construido durante las guerras cántabras, así como los restos de un incendio que devastó una ciudad celta de la Edad del Hierro. Según Live Science, que se hace eco de un comunicado del equipo de excavación, los romanos habrían prendido fuego deliberadamente a este asentamiento para humillar a sus habitantes durante la conquista.

Un campamento romano conservado junto a un oppidum

El campamento militar fue dejado al descubierto durante las excavaciones realizadas a lo largo del año. Según el comunicado recogido por Live Science, se compone de una plataforma de tierra de unos 12 metros de ancho, rodeada por un grueso muro de piedra de aproximadamente 1,5 metros. Los arqueólogos subrayan que la conservación de este conjunto es excepcional: Eduardo González Gómez de Agüero, arqueólogo de la Universidad de León y codirector del proyecto, indica que no es fácil encontrar un campamento asociado a un espolón fortificado en un estado semejante.

El yacimiento se encuentra a unos 500 metros de un hábitat de la Edad del Hierro ocupado por los cántabros, un grupo de tribus celtas asentadas en los montes Cantábricos, en el actual norte de España. Esta proximidad permite relacionar directamente la instalación militar con la comunidad a la que pretendía someter, y ofrece a los investigadores un punto de referencia preciso para reconstruir la manera en que el ejército romano ocupaba el territorio.

Los cántabros frente a Roma

Los cántabros resistieron durante una decena de años el dominio romano. Finalmente fueron derrotados en el año 19 antes de nuestra era por las tropas comandadas por el emperador Augusto, al término de las guerras cántabras libradas mientras Roma extendía su imperio.

Estos enfrentamientos pusieron fin a la autonomía local en este territorio, que pasó después al control del Imperio romano, como el conjunto de la península Ibérica. La conquista de estas regiones montañosas fue larga y costosa, lo que explica la importancia otorgada a la vigilancia y al control del terreno mediante campamentos militares.

Indicios materiales del asalto

Los excavadores encontraron en el campamento fragmentos de armas metálicas, así como pequeños clavos de hierro, llamados clavos de caligae. Estos clavos se clavaban bajo las suelas de las sandalias de cuero de los soldados romanos para mejorar la adherencia en terrenos rocosos y embarrados, donde los hombres debían caminar y combatir.

Según el comunicado, estos objetos dan testimonio de una preparación militar destinada a atacar y someter a la comunidad de la Edad del Hierro. Constituyen elementos valiosos para datar la presencia romana y comprender el equipamiento de las tropas sobre el terreno.

Un incendio que devasta la ciudad celta

Los arqueólogos también sacaron a la luz las huellas de un gran incendio que destruyó la mayor parte del hábitat prerromano, incluidos dos templos. Un siniestro de este tipo, visible en los estratos de tierra quemada, permite pensar que la destrucción no fue accidental, aunque el estudio del contexto debe seguir profundizándose.

Según Eduardo González Gómez de Agüero, los romanos pudieron encender el fuego deliberadamente. Para él, la conquista no buscaba solo vencer al adversario, sino también humillarlo, borrar su identidad y romper su vínculo con la tierra. Esta lectura, que el arqueólogo presenta como una hipótesis, necesita ser confirmada con otros datos.

Lo que el descubrimiento cambia para la investigación

Los investigadores buscan ahora establecer la cronología del ataque final contra los cántabros, y determinar si la destrucción se produjo en un solo acontecimiento o de forma progresiva. Este punto es central para comprender el ritmo y la violencia de la conquista.

Otro equipo ya había catalogado 66 campamentos romanos en el norte de España, lo que da testimonio de la magnitud de las operaciones. Según Carlos Fernández Rodríguez, arqueólogo de la Universidad de León, relacionar estos campamentos con los hábitats de la Edad del Hierro en la vertiente cantábrica de León constituye «un paso importante». Los visitantes interesados pueden acudir a los museos y yacimientos arqueológicos regionales, que presentan los vestigios de la conquista romana en el norte de España.

Preguntas frecuentes

¿Quiénes eran los cántabros?

Los cántabros eran tribus de cultura celta asentadas en los montes Cantábricos, en el actual norte de España. Resistieron durante una decena de años el dominio romano antes de su derrota en el año 19 antes de nuestra era.

¿Por qué los soldados romanos llevaban clavos bajo las sandalias?

Estos pequeños clavos de hierro, llamados clavos de caligae, se clavaban bajo las suelas de las sandalias militares para asegurar una mejor adherencia. Eran especialmente útiles en terrenos rocosos y embarrados.

¿Incendiaron realmente los romanos la ciudad voluntariamente?

La hipótesis de un incendio deliberado la plantea Eduardo González Gómez de Agüero, codirector de las excavaciones. Los investigadores aún no disponen de la cronología completa para determinar si la destrucción fue un acontecimiento único o progresivo.

¿Se pueden visitar lugares relacionados con las guerras cántabras?

Varios yacimientos arqueológicos y museos de la región del norte de España presentan los vestigios de la conquista romana. Se recomienda consultar los horarios y las condiciones de visita antes de desplazarse.

Fuentes

Síntesis original redactada con ayuda de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, verificada automáticamente y traducida del original en francés. La información y las citas pertenecen a sus autores. Leer el original en francés.

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